No soy la historia de mi padre. Soy la mía.
Una narrativa de transformación personal, responsabilidad histórica y el coraje de construir un legado propio cuando el mundo ya había decidido quién debías ser.
La carga de un apellido y la libertad
de una elección
Nací siendo Juan Pablo Escobar Henao. Un nombre que para el mundo significaba poder, violencia y tragedia. Pero para mí, durante los primeros años de mi vida, simplemente significaba padre.
No elegí nacer en esa familia. No elegí las decisiones que tomaron otros. Pero sí elegí—y sigo eligiendo cada día—quién quiero ser. Esa es mi verdadera historia.
Después de la muerte de mi padre en 1993, mi familia y yo nos exiliamos en Argentina. Cambié mi nombre a Juan Sebastián Marroquín, buscando el anonimato que me permitiera vivir una vida normal. Pero pronto entendí que huir del pasado no era la respuesta.
La paz no llega cuando huyes del dolor. Llega cuando lo enfrentas con consciencia.»
Un camino de transformación
Nací en Medellín, Colombia, en una época marcada por la violencia y las decisiones de otros que moldearían mi destino.
La muerte de mi padre marcó el fin de una era y el comienzo de mi verdadera vida. Tenía 16 años y el mundo entero me miraba.
Junto a mi madre y hermana, iniciamos una vida de anonimato en Argentina. Cambié mi nombre, pero no mi responsabilidad.
Años de trabajo interior, terapia y reflexión. Entendí que la paz debía empezar conmigo antes de poder ofrecerla al mundo.
Me encontré con los hijos de las víctimas de mi padre. Ese día entendí el verdadero significado del perdón y la sanación.
'Pablo Escobar: Mi Padre' se convirtió en bestseller internacional. Por primera vez, conté mi verdad.
Más de 500 conferencias en 40 países. Libros traducidos a 15 idiomas. Un mensaje claro: ser bueno es el mejor negocio.